Ciberseguridad y traducción unidas por unos subtítulos

Ah, la traducción… Cualquiera pensaría que es una profesión aburrida o en la que no es necesario invertir. A menudo me entero de grandes empresas cuya inversión en la traducción o localización de sus proyectos es cero patatero. No obstante, de vez en cuando me llevo una grata sorpresa.

Reconozco que el tema de la ciberseguridad me preocupa y me atrae por igual. Es uno de esos campos en los que quedarse estancada/o es lo peor que puedes hacer. Hay que mantenerse siempre a la última. Exacto como con la moda, pero sin que pase de época.

El robo de datos, el acceso a datos privados y el fraude informático, entre otros, están a la orden del día. Siendo un poco alarmistas, podríamos decir que cualquiera que tenga presencia en Internet debe cuidarse de los consabidos ciberataques. Tengamos en cuenta que, hoy en día, el concepto de presencia en Internet abarca desde las compras online, hasta las fotos que publicas en las redes sociales, pasando por las páginas web corporativas o los blogs de cocina.

La OPCDE tiene claro que el futuro de la ciberseguridad pasa por colaborar con expertos en el tema, vengan de regiones más o menos desarrolladas. Demostrando que en cualquier parte existen personas muy capaces de colaborar al máximo nivel.

Así que si un día tienes ante ti la posibilidad de colaborar en un proyecto así, mejor no dudarlo. Y es que lo maravilloso de esta profesión es que siempre tienes algo que aprender o en lo que profundizar. ¿Qué mejor forma de sumergirte en un tema que trabajar activamente en él?

¿Nunca has deseado tener un botón que te sacara de esa página extraña y eliminara cualquier rastro de ella?

¡Ay, ciberseguridad, qué haríamos sin ti!

cybersecurity

Actualmente hay muchos organismos cooperando para ofrecer las máximas garantías de que Internet sea lo más seguro posible. Cualquier avance que se haga a nivel mundial supone un paso más. 

Para ello contamos con el Programa Mundial de Ciberseguridad de la Unión Internacional de Telecomunicaciones que realiza una encuesta que mide el nivel de compromiso de los países miembros frente a la ciberseguridad.

El programa muestra regiones como Europa cuyo nivel de compromiso es muy elevado, pero también pone de manifiesto que hay regiones como África que precisan de apoyo.

Recientemente, he tenido la oportunidad de colaborar con la OPCDE en la traducción al español de los subtítulos de su vídeo sobre las conferencias de AfricaHackon de 2019. Con un vídeo de menos de veinte minutos, la OPCDE ofrece una pincelada de lo que fueron las conferencias, conclusión del esfuerzo, la cooperación, la formación y muchas horas de trabajo para mejorar el ámbito de la ciberseguridad.

Y, simulando el botón de «Get me out of here», pero con la tranquilidad de que todo es seguro, clica y dale un vistazo al vídeo (eso sí, con subtítulos en español)

Scammers gonna scam…

O uno de los problemas del freelance

Es increíble la cantidad de timos que hay. Somos conscientes de que hay que ir con cuidado» al introducir nuestros datos personales o nuestras tarjetas para comprar por Internet, pero ¿y si trabajas por tu cuenta y estás buscando clientes? En ese caso, más vale que te pongas un detector de timadores porque seguro que te van a contactar.

Ser freelance en estos tiempos de Internet es bastante complicado. Sí, sí queda «super genial» decir «¡Eh, que soy FREELANCE!» Así, con letras grandes y muchos colores. Seguramente, todos se alegran mucho, eso no lo dudo, así como tampoco dudo de que hayas escuchado aquello de «¡No veas la suerte que tienes… te levantas a la hora que quieres!», también «Yo estaría en pijama, trabajando desde la cama» o incluso «Pues anda que no debes ganar dinero para que te salga a cuenta trabajar desde casa»

No saben lo que dicen…

En serio, sinceramente no lo saben. Y uno de los motivos es la cantidad de timos, timadores y personajes varios que hacen lo que sea para sacar dinero, tus datos e incluso tu CV para hacerse pasar por ti.

Lo peor es que cuando tenemos su modo de «trabajo» más o menos identificado, les debe funcionar peor de lo que les gustaría, lo actualizan para seguir captando víctimas. Algunas de sus formas de contactar, pueden ser hacerse pasar por grandes empresas que «contratan» a la velocidad de la luz, hacerse cuentas de correo electrónico gratuito (gmail y compañía) con el nombre de los directores de RRHH de las empresas y hacer entrevistas por chat, enviar cheques no válidos, hacer ingresos en cuenta que nunca llegan, decir que por error han pagado de más y pedir que les devuelvan el dinero (por supuesto el pago por error nunca llega o sí llega y al día siguiente lo retiran), decir que van a pagar por adelantado, pedir a las víctimas que compren su software, utilizar documentos y contratos con un parecido increíble a los originales.

Los hay que tienen páginas web bien montadas y ofrecen supuestos proyectos en los que necesitan a traductores de todos los idiomas imaginables, en ellas piden el CV para hacerse pasar por ellos. Con esto ya tienen para crear un perfil con el nombre de alguien, cotizar y hacer trabajos en su nombre de la peor calidad y, eso sí, cobrarlos.

Por desgracia, no hay profesión que se libre de los timos así como tampoco la hay que se libre del intrusismo (aunque este ya es otro tema), pero en concreto en el mundo de la traducción abundan. ¿Y sabes por qué? Pues por esa idea generalizada que se tiene de que cualquiera que «sabe algo de inglés» se convierte automáticamente en traductor/a. Así por arte de magia, como quien no quiere la cosa.

También los hay más avispados, que preparan una web que, a simple vista, parece muy profesional en los que ofrecen la genial posibilidad de «trabajar de traductor/a desde casa y en pijama» y para lo que sólo necesitas «tener algunos conocimientos de inglés«. ¿Te suena? No es un bucle, no, son sitios en los que para timar se hacen eco de esos «clichés» que la sociedad en general tiene tan arraigados. Ahí timan, sí, aunque no a traductores e intérpretes profesionales, sino a cualquiera que crea que sabiendo un poquito de inglés (por ejemplo) puede hacerse de oro desde casa, sin mover un dedo. En esos sitios la víctima es otra, aunque utilizar esta profesión para sacar dinero a cualquier incauta/o es… en fin mejor no poner un adjetivo, seguro que a ti se te ocurre alguno.

En esos sitios sólo hay que pagar una cuota para entrar a formar parte de una base de datos de privilegiados de la traducción pijamada. Además, sólo con seguir SUS pasos puedes empezar a ganar unas cantidades de dinero que ni te imaginas. Por supuesto, si no sigues esos pasos a rajatabla no vas a ganar dinero y si tienes dudas tampoco.

Vaya hombre, yo que ya me veía en un crucero por los Fiordos Noruegos traduciendo con mi portátil en pijama…

En resumen, darse cuenta de que estás delante de un posible timo (o scam) es bastante fácil cuando lees la forma de detectarlo desde fuera. Es decir, al leerlo aquí seguro que piensas «bueno, hay que ser corta/o para no darse cuenta», pero una vez te encuentras delante de uno… Es ahí donde hay que ser rápida/o y recordar todo lo que has leído sobre el tema.

Si recibes un correo electrónico en inglés (por seguir con el mismo ejemplo) con muchas faltas de ortografía, te ofrecen dinero por anticipado, te dicen que debes comprar su software o pagar para formar parte de una élite de profesionales (en pijama o no), si no recuerdas haber enviado una solicitud para trabajar con esa empresa que te contacta y no tienes correos electrónicos en los que les has contactado, si el proyecto del que te hablan te parece raro: echa a correr (cibernéticamente primero y luego ya físicamente si te relaja) porque probablemente se trate de un timo.

Intenta no dar tus datos personales en la medida de lo posible, ni envíes tu CV a cualquiera, si debes hacerlo que sea en un formato que no se pueda modificar y sobretodo haz caso de tu intuición, que seguro que no te falla.

Como se suele decir:

If it looks like sh*t

and smells like sh*t

then it must be sh*t