Día Internacional de la Traducción 2019

Como cada año, el 30 de septiembre traductores, intérpretes y lingüistas celebramos el Día Internacional de la Traducción.

Para aquellos que no lo sepan, el 30 de septiembre es San Jerónimo, que además de santo es patrón de los traductores. Y es que parece ser que esta profesión, desde tiempos inmemoriables, va asociada a la santidad. Como a la santa paciencia de la que debemos hacer gala en ocasiones.

Bromas aparte, San Jerónimo es el primer traductor de la Biblia. Su traducción acercó el texto a una mayor audiencia. Hasta el punto de que la Iglesia llegara a considerar su versión traducida la única versión, la auténtica y oficial. Y es que no es para menos, ya que dedicó su vida al estudio y a la traducción de los textos sagrados del hebreo y del griego al latín.

San Jerónimo con la típica pose de un traductor, si es que...

De ahí que en la inmensa mayoría de cuadros pintados de San Jerónimo lo encontremos rezando, escribiendo o incluso pensando en su estudio.

Como en este cuadro, pintado por Domenico Ghirlandaio en 1480.

Ya en la actualidad, la Federación Internacional de Traductores ha promovido la celebración de este día desde 1991, con la idea de que la población fuera consciente de la importancia de esta profesión.

Pero no fue hasta el 24 de mayo de 2017 que las Naciones Unidas se reunieron en la Asamblea General y adoptaron la resolución 71/288 sobre la función de la traducción profesional en el establecimiento de vínculos entre las naciones y la promoción de la paz, el entendimiento y el desarrollo.

Cada vez suele ser más habitual que los días siguientes al 30 de septiembre se realicen eventos, charlas o webinars destinados a los profesionales de la traducción y la interpretación. Este año, por ejemplo, los miembros de Proz.com tenemos eventos del 1 al 3 de octubre todos muy interesantes y, muy importante, con ponentes que son profesionales de este mundo. En resumen, tenemos tres días de charlas a las que sacarles el jugo y seguro que aprender un poco más.

Entre los temas más interesantes está saber adaptarse a las nuevas tecnologías que día a día se van introduciendo en nuestra profesión. Adaptarnos siempre es la mejor forma de avanzar. Así como ser capaces de mostrar a nuestros clientes el valor añadido de un proyecto realizado por un profesional.

No olvidemos que traductores e intérpretes seguimos creando vías de entendimiento.

Los peligros de la traducción automática

A todos nos hace gracia leer errores de traducción, en especial cuando nos referimos a menús de restaurantes.

Quién no ha ha podido contener la risa al
leer ese “He/She came in a bottle” de un “Vino en botella” o el
“Cocaine tail” por una refrescante “Coca cola”. Sí ya sé que parece
increíble, pero en su momento alguien consideró que esas traducciones
eran correctas y llegó a imprimir sus menús tal cual. Ese gerente
decidió utilizar un servicio automático de traducción (que dicho sea de
paso es gratuito) en vez de dejarle a un profesional hacer su trabajo.
Esos errores nos suelen resultar graciosos y algunos periodistas
gastronómicos afincados en nuestro país hasta los encuentran
entrañables. No obstante, cada vez más se utilizan profesionales de la
traducción gastronómica para estos menesteres, lo cual siempre es una
alegría.

Lo que ya no nos hace tanta gracias es
ver como en páginas profesionales o gubernamentales se comete el gran
error de utilizar un traductor automático. A pesar de que nos resulte
cómico leer la carta de un restaurante turístico mal traducida debemos
ser conscientes de que sigue siendo un error y no deben utilizarse esos
métodos y aún menos en páginas oficiales del Estado.

Ese es el caso de una noticia publicada en la web del Ministerio de Industria que convirtió el nombre de la representante española del Comité Internacional de Pesas y Medidas en un dolor (de cabeza para algunos). Y es que a menudo los servicios de traducción automática no reconocen los nombres propios. Aunque se trabaja para que estos fallos se den cada vez menos, cuando ocurren y los sumamos a alguien con mucha prisa por publicar una noticia y poca revisión nos lleva a estos errores. Así es como Dolores del Campo pasó a llamarse “It is pain of field” en la versión en inglés de la noticia sobre su nombramiento como nuevo miembro del mencionado Comité.

Así lo hizo notar Sonya Dowsett,
corresponsal de Reuters en nuestro país. Aunque muchos hayan hecho
bromas sobre este, y otros, errores de traducción no deja de ser
lamentable que los propios organismos oficiales utilicen servicios
automáticos de traducción en vez de profesionales. Ya sea debido a las
prisas o al hecho de que dichos servicios sean gratuitos, no vale la
pena caer en estos errores que nos ponen en boca de todos por algo
negativo.

Cabe destacar que de la misma manera que fueron rápidos al publicar la noticia con el error, también lo fueron para arreglaro tras leer los comentarios en los que tanto se indicaba el error como se bromeaba con él.